Nuevas palabras para las mismas ideas o precisamente lo viceversa ya que nada es nuevo bajo el sol salvo la forma de mirar tan distinta a veces que asusta a los fantasmas de la seguridad porque nada cambia y todo es cambio como círculos viciosos sin rima pero con ganas de seguir el camino de las palabras hacia ningún lugar y vaciar la cabeza de torpes rutinas al ejercitar el músculo de pensar y unir esto con aquello para dejarlo volar que es inscribir en la memoria los recuerdos más precisos borrando con el codo (o la tecla suprimir) las piezas que no encajan en el rompecabezas de vivir. Sumo letras al infinito ahora pueden respirar.
cuánto dura la eternidad
si tu religión es el presente
virtud o defecto
no hay respuesta
tan sólo una forma de jugar
las cartas que el destino esconde
en la oscuridad
de la distancia o el silencio
de las lágrimas sin remedio
de las nubes de la verdad;
las cenizas
sólo excusas
para volver a empezar
cada mañana
cada día
sin mirar atrás.
No me parece oportuno
que comencemos discutiendo.
Lo que es tuyo, es tuyo
y por las dudas
lo que es mío también es tuyo.
Quiero decir
la sonrisa al comenzar el día
enroscado en el sueño del que ama
el apuro por regresar al mundo
que dejamos en la almohada
la paciencia que requiere
la energía en estado puro
estas ganas de besarte hasta la asfixia
(o quizás un poquito menos)
No me parece oportuno
esperar a que crezcan tus enojos
para ver nuevamente que el amor
tan calmo se refleja
en el océano profundo de tus ojos.
No me parece oportuno
que te recuerde por antojo
que en la rutina estresante de los días
te amo y te amo más todavía.
Cuando el mundo amenaza con extinguirse
y todo, pero absolutamente todo
lo que soy
lo que que hago
lo que doy
te parece equivocado,
me pongo a pensar qué nos trajo hasta acá,
y como flores que nacen en el desierto
despiertan
los colores de esa sonrisa
que te dejó inmovil después del primer beso
mientras la gente pasaba saludablemente ajena
a ese maravilloso acontecimiento
que detuvo el tiempo
y cambió nuestras vidas para siempre.
Cuando el mundo amenaza con extinguirse
tengo muchas pero muchas muchas
ganas de abrazarte
(por favor, te ruego
que la próxima vez
sólo en caso de ser necesario
se lo recuerdes a mi orgullo)